jueves, 7 de junio de 2007

Las actividades artísticas y su importancia en la vida de los infantes

Desde muy temprana edad, - 18 meses aproximadamente - los niños y niñas están ya en capacidad de tomar entre sus manitas una crayola y trazar con ellas intrincados trazos sobre cualquier superficie. Esta primera experiencia de expresión en el infante es una de las más importantes actividades que lo van a acompañar durante toda su infancia y adolescencia y además van a reflejar en cada una de las edades y etapas los grados de desarrollo físico, cognitivo, emocional, sensible, etc. que ellos estén viviendo en ese momento.

La etapa del garabateo, -llamada así por varios teóricos e investigadores del área de la educación artística- inicia aproximadamente en el momento en que el niño o la niña es capaz de sostener con la mano un instrumento de dibujo o pintura, en el caso de las expresiones bidimensionales- o puede sobre un trozo de arcilla fresca dejar plasmada sus primeras manifestaciones motrices más cercanas, al fin y al cabo, con el campo de la tridimensionalidad.

En esta etapa artística inicial de la vida de los niños y niñas – se inicia más o menos desde los dieciocho meses y dura aproximadamente hasta los cuatro años- es fundamental que los padres, docentes y adultos en general, se conviertan en “observadores invisibles”, capaces de suministrar al infante materiales apropiados para su libre expresión (de estos materiales escribiré más adelante), un lugar agradable y cálido emocionalmente en el cual pueda el niño o la niña concentrarse en la actividad expresiva sin tropiezos ni obstáculos y acompañado de un adulto capaz de motivar en los niños el desarrollo del proceso de la libre expresión y de proveer siempre una voz de aliento a la vez insuflada de imaginación, observación y cariño.

martes, 10 de abril de 2007

"Esta es la caja. El cordero que quieres está adentro. " Antoine de Saint-Exupéry
Cuando yo estaba muy pequeña leí "El principito", fue uno de los primeros libros que no eran de historietas o animados a los que tuve la oportunidad de acercarme junto con "El viejo y el mar" gracias a la imposición académica de mi maestra de turno.

Obviamente no entendí nada de ninguno de los dos, pese a ser ambos parte de las grandes obras maestras de todos los tiempos. La razón es obvia, con respecto a "El principito" -que es el libro que me interesa resaltar- está dirigido a los adultos y sus historias y el mensaje que trae consigo tienen el objetivo de recordarnos a los que ya no somos niños, que en efecto alguna vez lo fuimos.

El pasaje de la caja con el cordero es una de las primeras escenas que empieza a vislumbrar el objetivo del autor. Un niño - el principito- que en tono imperioso le exige al aviador accidentado que le dibuje un cordero, lo obliga a despertar la sensibilidad dormida desde la niñez dando como resultado el dibujo de una caja que contiene al deseado cordero. A que tratemos de "mirar con los ojos del niño"nos invita Viktor Lowenfeld en su libro "el niño y su arte" y a que descubramos todos el cordero soñado y que tenemos en la mente y el corazón nos invita el aviador del principito con su inolvidable caja
El fin de cada uno de los comentarios que introduciré en este espacio estarán dirigidos a orientar a padres, docentes y personas interesadas en acercarse y conocer un poco a cerca del mundo de la sensibilidad y la educación artística de niños, jóvenes y adultos.
Apreciarte es un blog en el cual deseo compartir con ustedes algunos temas relacionados con la educación artística, específicamente desde el área de las artes plásticas